mardi 16 septembre 2014

Yo voto por la independencia de España



Venía en el coche al trabajo escuchando Fauve, tratando solo de oírlo, pues la letra no es muy halagüeña. No me apetece demasiado, la verdad, pero me va el ritmillo de su estribillo, que dice que sobre la música vamos y venimos, y creo que hay mucho de cierto en eso. Incluso para los amantes del reggaetón hay un vasto lugar en la sociedad. Luego llego al trabajo, entro en mi despacho, acciono el aire acondicionado ante el calor de justicia que viene arreciando y me pongo a trabajar... Aunque primero me conecto a la página de El País, a ver cómo dicen que va el susodicho. Es una visión desde el prisma de izquierdas por el que enfoca a menudo el Grupo Prisa, pero que a su vez hace tiempo que se me antoja como el menos parcial de los prismas a través de los que observar.

Y otra vez estamos con el puto debate sobre el derecho a decidir. Ahora sobre la independencia de Cataluña.  Yo por principio, planteado de esa forma, como “derecho a decidir”, estoy tremendamente a favor. Pero esto no va de derechos.

Hace unos días me enviaron el editorial enque el director de la Ventana de la Cadena Ser (también Prisa), Carlos Francino, se despachó y declaró sentirse harto y cabreado por lo que estaba pasando, y esto lo pueden leer o escuchar íntegramente  clicando en este link. De alguna forma me hace pensar que estamos ante algo sumamente complejo, lleno de sentimentalismos, emociones y política; la mezcla de estos ingredientes es no menos que peligrosa. Pero lo entiendo, entiendo lo que dicen todos –menos al Presidente del Gobierno, pero esto ya es un tema primero de vocalización y segundo de inapetencia. A decir verdad, tampoco entiendo lo que dice Iglesias, pero creo que él tampoco se entiende a sí mismo, así que no me parece grave. Sin embargo, lo que dijo Francino hizo que yo me planteara mi posición, o más bien que comenzase a buscarla.

Mi experiencia, muy resumida y de forma sencilla, desganada y bruta, explica mi actual situación y sentir. Mi familia tiene sus raíces en un pueblecito muy bonito y muy blanco de Málaga, Campillos, y desde muy pequeñito y hasta bien entrada la adolescencia íbamos todos los años, fuera por semana santa, verano o los dos. Allí llegaba y no tardaba en sentirme machacado por los apelativos tradicionales, que si polaco, que si catalán (con la última á muy larga, cataláááááááán), aparte de la imitación constante del acento... dicha imitación procedente de andaluces es para cagarse. Eso sí, luego el apelativo se deja de lado y prima la diversión, que es lo que se debe perseguir. Tras las vacaciones en el pueblo volvía al colegio con mis amigos, en Barcelona, e irremediablemente, se me contagiaba algo del acento andaluz. Y ya estábamos de vueltas con los apelativos, que si español, que si charnego. No éramos mucho mejores, de eso me di cuenta bien pronto.

Esto que sucede entre España y Cataluña no es un problema meramente político o de patriotismos, sino de desgaste y maltrato entre dos partes de una relación en la que hace mucho que no hay ya no digo amor, sino el más mínimo atisbo de respeto ni diálogo. Lo que yo siento es que Cataluña está solicitando el divorcio y España no se lo quiere dar, por miedo a quedarse sin coche, ni casa, ni hijastro y con lo puesto. Uno quiere gananciales, y el otro separación de bienes. Yo votaría por que España se independice de Cataluña y aprenda a vivir sin ella, no sin el temor seguro de que a Cataluña no le va a resultar tan fácil como la ola de euforia y la gran V hacen pensar. En estos casos, en lo que hay que detenerse es ante todo en el futuro de los hijos, y esos son los ciudadanos, entre los que se encuentran mis amigos y mi familia. Cuidado pues, que ahí nos va a doler a todos.

Aunque al fin y al cabo, alguno dirá que quién seré yo para opinar, que emigré y no participé de debate alguno. Simple: un español, un charnego, un cataláááááááán, un polaco.

Ah, y ahora también un gabacho.


mardi 22 juillet 2014

Porn sur internet

Qué de cosas en el internet, eso tan grande.

Estos días hay menos trabajo, menos actividad, las mismas ventas pero por alguna razón estival, menos ganas de analizar las líneas que componen el margen de los Pokemon.
Y es en uno de esos entonces cuando entro, por ejemplo, en facebook, porque nadie me envía ni me solicita nada a nivel profesional. Y de repente en la red social blanquiazul veo que ha habido unos partidos de deporte en los que Palestina le mete una paliza a Israel.
Y luego veo que no, que son las cifras de personas fallecidas, que las cuentan y exponen como si fueran pepinos, y unos se ponen a favor de Israel -Rosa Díez y pocos más- y otros a favor de Palestina. Yo no llego a saber mucho ni poco de lo que sucede allí, no me puedo identificar ni debo juzgar sin tener ni puta idea de todo lo que ahí se cuece. Demasiada densidad, motivos, causas, efectos, historia y datos que desconozco. Sólo sé que vaya mierda para ellos, que mientras aquí nos hacemos fotos en las playitas allí pues no, que no hay vacaciones. Y me digo que mejor no mirar, que mejor ir a lo fácil.
Y para eso están los periódicos de deportes, para actualizar la página y descubrir un nuevo fichaje  antes que los demás. Y estos son los fichajes que encuentro en los principales diarios de información deportiva en España:
En bikini debería ponerse la madre del redactor
Bien ubicadas las curvas, al lado de la F1
El Barça B se pone a punto


Y si quieres meterte a ver porno, hazlo, allá cada cual con sus salud genital, aunque claro, esto no ocurre de esta manera; he llegado a buscar talleres ITV en internet y podido ver como una señorita le hacía los bajos a su concubino. Lo mismo ocurre cuando intento buscar esos links que nunca visito para ver series, que para empezar a ver un episodio tienes que haber visto antes:
-        1-  Mujeres calientes en tu barrio buscan pene
-        2-  Puedes ganar mucho dinero viendo a estas chicas en su webcam
-         3- En internet se puede ganar mucho dinero, introduce tu número de tarjeta aquí (que ya lo gano yo)
Ahora, voy a visitar la página web del diario deportivo francés l’Equipe y no hay ni una imagen subida de tono, ni una sólo, por lo que deduzco que, si bien el pueblo francés es más liberal en este y en muchos otros aspectos, desde luego los españoles debemos ser cerdos de nacimiento… o casi, me remito al destape. Pajares y Esteso hicieron mucho daño.





A pesar de todo lo anteriormente mencionado, sobre lo cual no he reflexionado ni siquiera 6 horas, creo firmemente que la peor pornografía que se puede ver en televisión es esto:
Repitan conmigo: A tomarpolculo
De la rae : pornografía.
(De pornógrafo).
1. f. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas.
2. f. Obra literaria o artística de este carácter.
3. f. Tratado acerca de la prostitución.


lundi 12 mai 2014

Du boulot et des lectures

Se me había olvidado cómo se llamaba mi bloggin'. Me ha costado un cojón encontrarme.

Hoy ya he trabajado bastante. Para llegar a esa conclusión necesito, por regla general, contar los mails de índole profesional que he escrito durante el día. Normalmente considero que he trabajado bastante si he escrito más de 30 correos electrónicos martes, miércoles y jueves, o más de 20 lunes y viernes. De hecho, podríamos establecer la fórmula de medida de la productividad del trabajo proyectado en términos de mails / día, cuyo resultado sería ponderable en función del número de veces en que el superior jerárquico del sujeto aparece en copia, atenuándolo en base al número correos que han ido dirigidos directamente a este. Toma genoma pastillas de goma.

Además estoy cansado, este fin de semana ha sido tan intenso como digno de recuerdo, de principio a fin. Y hoy, tras todo, pienso en los libros, sobre todo en los libros que no he leído ni escrito, que son infinitos los primeros y muy pocos los segundos.
Leer precisa de un ejercicio de concentración que alcanzo en determinadas fases de mi vida, y escribir requiere un humor que no se halla en sintonía con la concentración que requiero para ello. Para escribir medianamente bien. No sé conjugar la constancia con la creatividad. Sin embargo, pienso en las historias dejadas atrás y sobre todo en lo que me espera por delante, y vislumbro un horizonte enorme.  Además, es algo estúpido, pero he realizado el ejercicio de contar cuántas páginas a la semana completaría con las patochadas que escribo en los mails enviados durante ese lapso de tiempo.

A la semana escribo 15 páginas, obviando los Bonjours y la formulas de educación obligatorias en los mails escritos en francés. En 10 semanas escribiría las 150 páginas suficientes para escribir una novela corta. Quizás iría bien para aquella historia sobre aliens débiles mentales que invaden la Tierra que ideamos al lado del Parc de la Villette. 10 semanas es una minucia temporal, menos que una minucia. Es una mierducia.

Y es que otros saben de lo que hablo.

Hasta este punto he llegado yo en lo que a escribir una novela se refiere.


Hoy ya he escrito los 20 veinte mails que me eximen de cualquier culpabilidad, los veinte mails capaces de silenciar  esa voz subconsciente que hace que me repita una y otra vez que rascarse los huevos a tal escala no está bien, no está bien, no está bien.  Además, es lunes, uno que precede  dos días que han dado de sí más de lo que a priori podía esperar, y quizás por eso estoy tan soberanamente cansado, tanto que no llego a establecer parangón alguno, y no sé si por falta de creatividad o de concentración.


Así que aquí me planto.

mercredi 22 janvier 2014

La course du poulet frit

1 alita de pollo frito = 1 kilometro corriendo

Fue en 2010 cuando leí el libro Correr, de Jean Echenoz, que narra la vida del fondista Emil Zatopek, atada, en todo el sentido de la palabra, al régimen comunista. Por algún motivo aquel libro me gustó, me pareció una delicia en realidad, tanto por la narración como por lo narrado. Y es extraño porque no es definible como libro fácil de leer, no se apoya en el diálogo para aportar fluidez y aporta numerosos hechos históricos. ¿Qué más da? Lo que realmente importa y tiene relevancia en este sentido es que hoy he comido en el Kentucky Fried Chiken.

Un alita de pollo en el KFC tiene un contenido energético de 90 calorías. Para quemarla hay que correr un kilometro. HOY ME HE COMIDO 9. Y con patatas.
No hay problema. Porque 4 años después de leer acerca de las corredurías el bueno de Zatopek, fondista que acabó de barrendero tras ser apartado y hasta que pidió perdón al régimen -yo también sigo uno ahora, que hoy me he saltado a la torera-, también me he puesto a correr como un descosido. De hecho, este mes de enero he corrido el equivalente de 47 alitas de pollo fritas, y dado que sólo he comido 9 en lo que llevamos de mes, eso explica los 2 kilos perdidos en 21 días. Pero esta mañana he recibido un mail de runkeeper, una aplicación móvil que sigue los entrenamientos en GPS que me instalé para hacer el panoplias y que he terminado utilizando a diario. Y para terminar de motivarme, mi novia me ha comprado un Polar para controlar las pulsaciones. Lo dicho pues, el mail recibido decía:
素晴らしい進歩です
Well done! You've achieved 25% of your goal to run a total of 200km! Great start, keep the momentum rolling!

Y eso, que hijo de puta lo será su puta madre, pero gracias por la felicitación.
Corro por eso que dicen de que hacer ejercicio aporta bienestar, y con eso me basta, a estas alturas es todo lo que importa, es lo que persigo. Y es bien cierto, tengo demasiadas cosas guays como para no cuidarlas. Corro porque me pirraron las historias de Emil Zatopek y su zancada atípica, casi torpe, y ahí estamos igual. Salgo a correr por el parque de Versalles, por los jardines de Montsouris y Luxembourg, y a cada vez que los recorro me parecen más apacibles, sin necesariamente serlo.

Yo, en abril de 2014
Es en 2014 cuanto termino el libro “el misterio de la cripta embrujada”, de Eduardo Mendoza, en el que un loco es soltado del manicomio para llevar a cabo una estupendísima investigación.  No sucederá con este libro en 2018 lo mismo que con aquel de 2010, pero me da que este año va a tener un recorrido paralelo, aunque a 1 000 alitas de pollo fritas de distancia.

mercredi 8 janvier 2014

Meilleurs vœux pour 2014

He escrito un texto. Lo he borrado. He escrito otro. Lo mismo una y otra vez. He sacado a relucir mis primeras incursiones en ópera y en el ballet, ambos desde un punto de vista de ejecución dinámico y risueño, dentro de lo posible. Luego lo he borrado porque no puedo pretender que conozco ambos géneros y criticar sendas obras, no tengo la capacidad. Ni el interés, quizás. Sin embargo me gusta el teatro, me gusta mucho y no lo sabía. Como las sopas espesas, como los quesos, como las salsas, como tantas otras cosas de las que antes renegaba y por las que ahora suspiro.

Plan B, la obra que más me ha gustado hasta la fecha. 


He vuelto a eliminar lo escrito y he apretado luego las teclas Control y Z al mismo tiempo, y así estamos de nuevo aquí.  Otra vez. No quiero escribir ningún manifiesto acerca de la felicidad, solo tengo ganas de seguir pulsando teclas durante un rato, de ponerme a trabajar un  par de horas luego, de hacer algo de ejercicio más tarde y de rebanarme los sesos para saber qué voy a prepararme de cena esta noche.  Supongo que entre sucesos me tocará tragarme el atasco de entrada a París. Es gracioso, la primera vez que volví a nuestro recién estrenado apartamento a Paris desde el trabajo fue un viernes. Tardé tres horas. Sentí miedo. Sin transporte público que constituyese una alternativa, aquello me pareció una tortura. Ni siquiera reparé en la Tour Eiffel, vestida de azul con unos zapatos llenos de coches estancados.

Y pienso que aquello sólo fue una advertencia, que solo ha vuelto a suceder una vez. Pienso que no es la Tour Eiffel lo que me importa.  En realidad me importa una mierda. Una puta y republicana mierda. Lo que más me gusta de lo que tengo en París es mi vida y sus alrededores, que la estoy construyendo con casi más cuidado que la misma torrecita, y esto no es solo una cuestión geográfica.

2014 se presenta como el año que más ilusión me hace de toda mi vida, quizás de todos los que he vivido el que más ganas tengo de vivir. Y sé que los siguientes pueden ser muy parecidos.  Lo sé y sobre todo lo quiero. No quiero que se muevan las cosas, quiero seguir evolucionando en torno a todo esto.



En febrero estaré en Barcelona, por fin de vuelta. En 2013 por motivos económicos y laborales pude regresar pocas veces, pero en este 2014 se me antoja como una visita periódica obligada. Esta vez doblemente obligada, pues la justicia me reclama en calidad de agredido denunciante, y me pregunto si el tío denunciado ese que me dio una patada en la boca mientras yo ya estaba sangrando en el suelo estará allí. Aún alucino con todo aquello, sigo sin creérmelo. Un tipo me toma por otro y me zumba hasta en el DNI. Lo más curioso es que si no me hubiera dado la patada en el suelo solo habría tenido contusiones y sangrado en la nariz, pero no se puede denunciar sin tener un parte de lesiones que alegue que se han practicado puntos de sutura. Los que me dieron en la boca, joder, me dolieron más que la patada en sí. Aunque bueno, lo mismo eso ahora también me importa lo mismo, otra mierda.